20 de Enero
Debido a que era el hijo más delicado de salud entre mis hermanos, causé mayor preocupación a mi madre.
Después de la guerra, cuando asistía a la escuela nocturna, ella siempre me aguardaba, sin importar cuán tarde regresara a casa. Me preparaba una sopa caliente y me decía: “Hijo mío, debe de haber sido un día duro para ti”. En esas simples palabras podía percibir su profundo e infinito amor.
Daisaku Ikeda