27 de Noviembre
Cuanto más perseveramos ante las dificultades y los obstáculos, mayor será la alegría que experimentamos al superarlos. Esta es una de las lecciones incuestionables que nos enseña la vida.
Al principio, a todos nos sucede que las cosas no se dan como quisiéramos. Sin embargo, si no desistimos, mantenemos firme nuestro espíritu de desafío y sobrepasamos cada barrera que se levante en nuestro camino, eventualmente cobraremos confianza en nosotros mismos. De esta manera, descubriremos que existe en nuestro interior un potencial inimaginable.
Daisaku Ikeda