18 de Diciembre
Le estoy muy agradecido a mi esposa, pues nunca he escuchado de su boca algo parecido a una queja. Como el hecho de quejarse no sirve de nada, según ella, siente que no le afecta mucho si —de una vez por todas— decide no abrir la boca para lamentarse.
No alcanzo a imaginar siquiera cuánto apoyo me ha venido brindando gracias a ese dominio de sí misma que nace de su fortaleza interior.
Jamás olvida ser agradecida en todo aspecto. Incluso cuando las cosas parezcan negativas a simple vista dice: “me digo a mí misma que esto me permitirá cultivar mi identidad y podré crecer aún más. Por eso, ¡soy una persona muy afortunada! Cuando lo veo de esta manera, no caigo en la queja y puedo estar siempre alegre y ser optimista”.
Daisaku Ikeda