13 de Julio
Cuando sufrimos la pérdida de uno de nuestros padres, es posible que nos digamos: “¡Qué bueno sería tener a papá conmigo ahora!” o “¡cuánto me ayudaría si estuviese aquí mamá!”.
Sin embargo, ellos continúan viviendo para siempre en nuestro corazón.
Así seguramente sintió Shakyamuni, quien huérfano de madre a los pocos días de nacer, dejó el ejemplo de que se puede llegar a ser una gran persona a pesar de la pérdida de los progenitores.
Daisaku Ikeda