Uno de los diez títulos honoríficos de un buda. Significa: "El que ha arribado del mundo de la verdad, corporifica la verdad fundamental de todos los fenómenos y ha comprendido la ley de causalidad".(“Los Principales escritos de Nichiren Daishonin” Glosario Vol. I – II 1995 – 1998 SGIAR) // "El hecho de que 'las tres asambleas en los dos lugares' expresen la totalidad de la iluminación del Buda también se advierte en el término 'El Que Así Llega' (en sánscrito, tathagata; en japonés, nyorai), uno de los diez títulos honoríficos del Buda. En el budismo Mahayana, El Que Así Llega se define como 'aquel que llega del mundo de la verdad'. Es decir que el Buda 'llega' del mundo de la iluminación, del mundo de la verdad, como una persona que corporifica la sabiduría y la misericordia y conduce a otros seres a la iluminación. Por eso uno de sus nombres es El Que Así Llega". La correcta traducción de este epíteto es aún objeto de controversia, pero en general suele traducirse por "el que así vino", y también "rey de todo, alguien que devino iluminado". Warren lo define: "El que ha llegado aquí", es decir, "a la emancipación o al Nirvana". Lord Chalmers: "Aquel que ha llegado a la verdad real". Edkins: "Literalmente significa 'así vino'", y explica: "el que conduce la naturaleza humana tal como es realmente, con perfecto conocimiento y elevada inteligencia; el que viene y por sí mismo se manifiesta". E. J. Thomas dice que aunque su significado es discutible, generalmente se lo traduce por "aquel que sigue el camino de sus predecesores" y es el título usado por el Buddha cuando se refiere a sí mismo. "En el Ongi Kuden (Registro de las enseñanzas transmitidas oralmente), Nichiren Daishonin señala: ‘Las incontables entidades de los tres mil aspectos que experimentan el proceso de nacer, durar, cambiar y extinguirse son, en sí mismas, corporificaciones de los poderes trascendentales [de El Que Así Llega]’. (...) Todo lo que existe en el universo cambia incesantemente; aun cuando está sujeto a una Ley universal; todo es el Camino Esencial, todo es la verdadera entidad, todo es El Que Así Llega. El señor Toda aclaró, en una oportunidad: ‘En última instancia, cada momento de la existencia debería denominarse ‘El Que Así Llega’. No sólo nuestra vida, sino todo lo que existe en el universo jamás deja de cambiar, ni por el más breve instante. Todo cambia, se transforma, cambia otra vez más, a cada momento y en todos los momentos. (...) Ya que los fenómenos son temporarios, no son reales. En tal sentido, carecen de sustancia. Este es el principio de la no-sustancialidad. Examinar cada momento de la existencia, tal como es, se llama principio del Camino Esencial [o Camino Medio]. De modo que la apariencia y la naturaleza de todas las cosas, en su existencia que transcurre de instante a instante, son la verdadera entidad. (...) Ese solo instante, ese instante singular, contiene los efectos de todas nuestras vidas pasadas y las causas de todas nuestras vidas futuras. Esta es la Ley del Loto, la ley de Causa y Efecto. (...) La actividad del universo, momento a momento, cambia constantemente y se manifiesta a través de diversos fenómenos, que sufren, a su vez, una transformación dentro de esa actividad. A eso le llamamos ‘poderes trascendentales’. No tiene nada que ver con que alguien nos conceda poderes especiales. A lo que esto se refiere es a que la transformación libre e irrestricta de todos los fenómenos universales, en respuesta a todas las demás actividades que allí se producen, representa la verdadera entidad del universo’." (Daisaku Ikeda en La sabiduría del Sutra del Loto: Diálogo sobre la religión en el siglo XXI, Sección 9, fascículo 5, pp. 7-8).