Determinación. La traducción literal de ichinen es "un pensamiento" o "una mente"; ichinen es, por lo tanto, el verdadero aspecto o realidad última de la vida, que se manifiesta en cada momento de la existencia de los mortales comunes.
También la palabra "postura" se refiere a ese estado interior de la vida que denominamos ichinen. Esto es lo que decide a qué habremos de consagrar la existencia, cuál será la oración fundamental en la que basamos la vida.
Lo que determina todas las cosas es aquello en lo cual ponemos nuestro corazón. Por corazón debemos entender ichinen, es decir la determinación. ¿Hacia dónde está dirigida la vida de uno? ¿A qué consagramos el Namu de Nam-Myoho-rengue-kyo? ¿A qué consagramos nuestra vida? El Daishonin recalca la importancia de la decisión.
Decidir que uno va a vivir como un buda desde que se levanta hasta que se duerme, desde hoy hasta el último instante de nuestra vida manifiesta es lo fundamental. La decisión de ser devotos del Sutra del Loto puede generarse en muchos niveles: hay decisiones que surgen de la mente, y otras que son un "único deseo puro y sincero, aunque nos cueste la vida". Pero el solo hecho de que el ser humano pueda decidir que va a cumplir su misión es prueba de la posesión mutua de los diez estados y es prueba de que el corazón de la Budeidad palpita en nosotros. Abrir el corazón ante el Gohonzon es abrir el corazón para la lucha hacia la gente.
La postura de una persona es invisible, pero se manifiesta en el momento crucial. Y no sólo eso, sino que controla todos los aspectos del individuo, a cada instante del día, todos los días. Es el determinante fundamental de nuestra vida. Nichiren cuenta la historia de un general que vivía obsesionado con la idea de vengar a su madre, muerta por un tigre. Su nombre era Li Kuang, fallecido en 119 a.c., y fue un general de la dinastía Han temprana. Según el Shih Chi, o Registro del historiador, cap. 109, sirvió al emperador Wu y sobresalió en arquería. La historia de su venganza contra el tigre figura en el Konjaku Monogatari Shu (Cuentos de hace tiempo), vol. 10, que relata que su madre fue asesinada por un tigre, mientras que, en otra versión, el que murió así fue su padre. El general buscaba a ese animal día y noche, con una sed insaciable. Un día, estando en un bosque, creyó verlo entre las hojas. Sin pensarlo, ni dudarlo ni vacilar, calzó la flecha en el arco y disparó con toda su alma. La flecha se enterró hasta la mitad en la figura. Cuando Li Kuang se acercó, para su sorpresa, descubrió que ésta no era un tigre, sino una piedra con forma muy parecida al animal. Sin poder creer lo que había hecho, quiso repetir la hazaña y disparó todas las flehcas, pero no consiguió perforar la roca como la primera vez. Desde ese día, la gente lo conoció como el "general Tigre de Piedra".
Dice en el gosho que lleva ese nombre: "La madre del general Li Kuang fue devorada por un tigre feroz. El valeroso guerrero acechó a la bestia y la atravesó con una flecha, pero entonces descubrió que lo que había visto era sólo una roca. La flecha se había clavado en lo profundo de la piedra. Sorprendido, trató de repetir su hazaña, pero no pudo perforar la roca por segunda vez. Luego, llegó a ser conocido como el general Tigre de Piedra.
La fortaleza de propósito de usted es comparable a la de él". ¿Por qué el general perforó la roca cuando creyó ver al tigre? Porque en su vida había lugar para un solo pensamiento devorador. El era ese pensamiento; entre su objeto y él no había separación ni diferencia. Cada fibra de su cuerpo estaba dirigida hacia el logro de su deseo, y el sentimiento era totalmente puro y concentrado, tenaz hasta la obstinación. Cuando vio la piedra, convencido de que era el tigre, no cuestionó lo que veía, no dudó, no vaciló ni esperó.
Ese arrojo, en el cual toda la vida se lanza en un segundo, es parte de lo que se denomina "sinceridad".
En este lanzarse a la acción infalible, lo que juega es la total confianza en uno mismo (corolario de la convicción en el Gohonzon); aquí está la integridad (la vida íntegra, porque no se reserva nada). En la conducta de Shijo Kingo se reconoce pureza, sentimiento sin reservas, acción infalible, seriedad, compromiso, tenacidad, integridad, lealtad al maestro, confianza en sí mismo. A todo lo anterior es a lo que se llama "ichinen". Sensei suele referirse a esta determinación básica y esencial de nuestra vida como "actitud mental". Dice: "Los cambios en cada instante vital –es decir, los cambios en nuestra actitud mental en un momento dado- generan un efecto de onda expansiva que se extiende a todos los planos fenoménicos: nuestra vida individual, la sociedad y el ambiente natural". Nuestro pensamiento no se puede ver. Pero nuestra determinación se refleja directamente en el mundo y en el universo. Si nuestro estado mental es amplio, profundo y rico, lo mismo se reflejará en nuestra vida, en nuestro entorno y en la tierra donde vivimos. Tomen la decisión de ser un "sol". Es lo primero que deben hacer. Mientras ustedes sean "soles", cualesquiera sean sus problemas actuales, el alba aparecerá siempre, ustedes verán los bellos días, y jamás dejará de volver la primavera. (Material de Estudio SGIAR - 2001)